Centro Costarricense de Ciencia y Cultura: de antigua penitenciaría a espacio de educación y cultura
El Centro Costarricense de Ciencia y Cultura (C.C.C.C.) nació en un espacio que durante años estuvo marcado por el dolor y las violaciones de derechos humanos. La antigua Penitenciaría Central de San José hoy alberga distintos proyectos vinculados a la educación, la cultura y el desarrollo social, convirtiéndose en uno de los lugares más emblemáticos del país.
Un nuevo comienzo para un espacio marcado por la historia
La penitenciaría fue cerrada en 1979 debido a las violaciones de los derechos humanos que sufrían las personas que se encontraban privadas de su libertad. El edificio estuvo abandonado por casi 11 años, hasta que en 1994 abrió sus puertas el Centro Costarricense de Ciencia y Cultura. Desde entonces, comenzó una transformación que permitió darle un nuevo significado a este lugar.
Los proyectos que forman parte del C.C.C.C.
Actualmente, el C.C.C.C. comprende siete grandes proyectos:
El Museo de los Niños: tiene como principios tocar, jugar y aprender mediante la experimentación y la interacción con los dispositivos y objetos presentes en las distintas salas del recinto. Es el único museo totalmente interactivo del país.
La Galería Nacional: es uno de los epicentros artísticos más importantes del país. Este espacio presenta mensualmente exposiciones de artistas locales e internacionales.
El Museo Penitenciario: abierto en 2017, es un espacio que resguarda la historia marcada por el dolor y la violencia que vivieron los prisioneros de la antigua Penitenciaría.
Crea+: es el área de los jóvenes.
El Anfiteatro Natural, el Teatro Auditorio Nacional y El Torreón Centro de Eventos son proyectos que completan el C.C.C.C.
Una propuesta para acompañar a niños y jóvenes
Desde su creación, la institución desarrolla programas sociales que benefician a distintos sectores de la población costarricense.
Ejemplo de ello es el Proyecto Kàllöm, una propuesta educativa aplicada en el Museo de los Niños. Está dirigida a niños, niñas y adolescentes en situación de vulnerabilidad y riesgo. El objetivo de este proyecto es fomentar valores, hacerlos sentir amados e importantes y transmitirles la confianza de que pueden cumplir sus sueños.
El proyecto realiza encuentros donde la diversión y el aprendizaje son centrales. Se llevan a cabo actividades lúdicas y talleres que, de forma interactiva, buscan favorecer el desarrollo, así como estimular el pensamiento crítico y la capacidad de autodeterminación. También se motiva a los jóvenes a continuar sus estudios.
El mismo programa también realiza visitas a empresas e instituciones para acompañar a los jóvenes en su proyección vocacional.
El compromiso con el medioambiente
Se creó el Arboreto como parte del compromiso de la institución con el medioambiente. Este espacio está rodeado por 70.000 m² de zonas verdes, que contribuyen a purificar el aire, rescatar especies forestales y mejorar el entorno del C.C.C.C.
Este espacio cuenta con más de 260 árboles de distintas especies, muchos de ellos con más de 10 años de crecimiento y vinculados al proceso de reforestación.
La transformación de la antigua Penitenciaría Central en el Centro Costarricense de Ciencia y Cultura demuestra cómo un espacio marcado por una historia de dolor puede adquirir un nuevo significado para la sociedad. A través de sus distintos proyectos, la institución busca acercar la educación, la cultura y el conocimiento a diferentes sectores de la población
El trabajo que se realiza desde el Centro también muestra la importancia de generar espacios donde niños, niñas y jóvenes puedan aprender, desarrollar sus capacidades y proyectar su futuro. Convertir un antiguo lugar de encierro en un espacio destinado al aprendizaje y al encuentro representa, de esta manera, una forma de construir una nueva historia dentro de ese mismo lugar.