Chile: Naciones Unidas advierte sobre el financiamiento de los espacios de memoria

espacios de memoria en Chile

La última dictadura cívico-militar chilena dejó consecuencias que todavía permanecen en la sociedad y que continúan intentando ser reparadas. En este contexto, Chile volvió a estar en el foco de Naciones Unidas, a partir de las preocupaciones vinculadas con la situación de las víctimas, las políticas de reparación y el financiamiento de los espacios de memoria.

Las demandas de las víctimas de la dictadura chilena ante Naciones Unidas

En junio, el representante de Naciones Unidas en materia de Derechos Humanos en América del Sur se reunió con el Comando de Ex prisioneros Políticos y Familiares. El motivo de la reunión fue tratar cuestiones relativas a la situación actual y las demandas del Comando Unitario, quienes reclaman ante el escaso avance registrado en materia de verdad, justicia, las políticas de reparación y las medidas destinadas a evitar que estas violaciones vuelvan a repetirse. 

Este Comando también manifestó su preocupación respecto a distintos retrocesos en los pilares de la justicia transicional. Entre las principales preocupaciones se encuentra el riesgo de recortes al programa de Reparación y Atención Integral en Salud (PRAIS). Este programa brinda atención médica a las víctimas de violaciones de derechos humanos durante la dictadura y sus familias.

A su vez, se habló sobre el desfinanciamiento de los espacios de memoria y los esfuerzos de algunos sectores para liberar a quienes perpetraron las atrocidades durante la dictadura.

Casa Memoria José Domingo Cañas y la incertidumbre por su financiamiento 

El mismo representante de Naciones Unidas también visitó la Casa Memoria José Domingo Cañas, donde realizó un recorrido y fue informado sobre el trabajo actual en materia de memoria, educación e investigación. Durante la visita, volvió a tratarse la cuestión del financiamiento a espacios como este, destacando la importancia de garantizar su continuidad como una obligación estatal en materia de derechos humanos. La Casa Memoria fue excluida del programa de financiamiento Sitios de Memoria 2026, lo que generó serias dificultades para sostener el espacio y lo dejó en una situación de total incertidumbre sobre su futuro.

El financiamiento de los espacios de memoria, en debate

Se busca avanzar en un proyecto de ley para el financiamiento de los espacios de memoria. En este sentido, el representante de Naciones Unidas intervino en una reunión en la que se debatía la regulación de fuentes de aportes públicos. Su posición se basaba en los estándares internacionales de derechos humanos, y, en ese sentido, hizo énfasis en la necesidad de que el Estado financie estos espacios, cuyos principales objetivos son garantizar la verdad, la justicia, la reparación y la no repetición.

Esto lleva a cuestionar el rol del Estado respecto a sus obligaciones con estos espacios y la necesidad de que existan por lo que representan para la sociedad. Son espacios de promoción de los valores democráticos y de recordatorio de lo que sucedió, para que no se repita. Contar con el apoyo estatal no es únicamente garantizar la operatividad de estos espacios, sino también tener la certeza del compromiso y la protección institucional que requieren por la carga histórica y de conciencia colectiva que representan.

El rol de los colectivos de memoria en el Cono Sur

En el Cono Sur existen diversos grupos, como el Comando de Ex prisioneros Políticos y Familiares que son muy importantes dentro de la sociedad. El representante de Naciones Unidas justamente reconoció esto. Es de suma importancia que existan grupos que se dediquen a cuestionar y reclamar aquello que no funciona y tiene que ver con la historia misma de los pueblos. En el caso de la última dictadura, los diversos colectivos que se han formado, constantemente obran por una causa más que justa y necesaria: la memoria.

Junto con los espacios de memoria, estos grupos contribuyen a que la sociedad no olvide, a que la memoria permanezca viva y a que las injusticias no tengan lugar. A su vez, reúnen a familiares, amigos y conocidos de desaparecidos, y se retroalimentan con los espacios de memoria al contar sus experiencias y testimonios. 

Los espacios de memoria deben ser apoyados por los Estados, ya que son parte constitutiva de los pueblos. Tener un espacio para recordar es fundamental para que no se borre el dolor por el que cada país pasó durante la última dictadura. También son necesarios, ya que aún hay personas que no saben si son hijos de desaparecidos y, en caso de averiguarlo, necesitan un lugar para poder construir esa parte de su vida que los gobiernos de facto decidieron borrar. 

La última dictadura golpeó fuertemente a la región. De las atrocidades que se cometieron, y que nunca debemos olvidar, nació algo que los pueblos deben cuidar, proteger y reclamar todos los días: la memoria.

Es inaceptable que los Estados no financien espacios de memoria, porque es allí donde los ciudadanos tienen la posibilidad de acudir para investigar, conocer y entender lo que un gobierno dictatorial puede hacer. Debemos cuidar estos espacios, ya que son los que resguardan parte de aquello que, hace no mucho, quisieron borrar pero no pudieron.