El Museo de la Democracia y el compromiso con el arte

Entre las muestras de arte realizadas en el Museo Internacional de la Democracia a lo largo de los años se destacan obras como las de la rosarina Graciela Sacco (1957- 2017), artista visual de proyección internacional.
Se exhibió oportunamente en las salas del museo el envío argentino a la XXIII Bienal Internacional de Arte Contemporáneo de San Pablo del año 1996, que incluyó producción de Sacco. El proyecto presentado fue la instalación Interferencia, integrado por las series Bocanada (1993) y Cuerpo a cuerpo (1996).
La artista fue elegida para representar a la Argentina con un proyecto conceptual enfocado en la interferencia urbana y el uso de imágenes fotográficas. El tema de ese año de la Bienal fue La desmaterialización de la obra de arte al final del milenio.
En el universo creativo de Sacco aparecen los sueños, las ausencias y la espera, y se caracteriza por dar pie a la interpretación de amplios sentidos. Su obra se vincula con temas como el destierro, las migraciones, el hambre y la violencia, en consonancia con las problemáticas que aborda el museo
Arte visual y poesía
La vida de la poeta y artista plástica Beatriz Vallejos (1922 – 2007) transcurrió entre Santa Fe, Rosario y San José del Rincón, lugar este último donde están fechados muchos de sus poemas.
Publicó su primer libro en 1945 y en la década de 1960 desarrolló su actividad como laquista, exponiendo obras en galerías, salones y museos de distintas ciudades del país.
En 1980, la editorial santafesina Colmegna recopiló una parte sustancial de su obra poética en El collar de arena. Esta edición fue reeditada y ampliada en 2012 por la Editorial Municipal de Rosario y Ediciones de la Universidad Nacional del Litoral, incorporando libros publicados con posterioridad, así como textos inéditos o aparecidos de manera dispersa.
El Museo de la Democracia dialoga con Vallejos, uno de los grandes nombres de la poesía del Litoral.
Arte y poesía del Litoral
La creación poética de Beatriz Vallejos se inicia en 1945 con Alborada del canto, con ilustraciones de Leónidas Gambartes. A esta obra le sucedieron numerosas publicaciones poéticas, entre las que se destacan Cerca pasa el río, La rama del ceibo, Pequeñas azucenas en el patio de marzo, Está de ceibo la sombra del timbó y Lectura en el bambú.
En la década de 1960, la artista realizó actividades diversas, por ejemplo, dictó conferencias sobre temas folclóricos. Posteriormente, prologó un trabajo sobre el Zen en la literatura y la pintura, ya en una faceta ensayística de su trabajo. Su voz poética fue vinculada con la poesía oriental. La crítica, además, ha relacionado su obra con la de Juan L. Ortiz.
También llevó a cabo una intensa producción como laquista –fue discípula del imaginero chileno Carlos Valdés Mujica–, exponiendo sus obras en Rosario, Santa Fe, Buenos Aires y Corrientes.
Esas piezas como laquista se apoyaron en materiales ligados con el paisaje del Litoral: maderas isleñas, resinas y pigmentos naturales, nácar de caracoles y espinas de peces de río.
Desde 1962 realizó numerosas exposiciones, participó cuatro veces en el Salón de Arte Moderno del Museo Castagnino y también integró una muestra junto a plásticos como Ricardo Supisiche, Leónidas Gambartes, Eduardo Barnes y Mele Bruniard.
Otras muestras en el museo
Otra de las muestras temporales llevadas a cabo en el museo en los últimos años fue Neocolonial II, de Cristina Piffer (Buenos Aires, 1953). En relación con los pueblos originarios, la exhibición sigue el derrotero de los pampas desde la frontera sur hacia los ingenios de Tucumán y Misiones, centros dominantes de la explotación azucarera argentina.
La instalación que se exhibió oportunamente está conformada por dos obras: un mural sobre chapa negra y un video que exhibe archivos documentales.
El mural está constituido por placas serigrafiadas realizadas con azúcar y melaza carbonizada, que replican ornamentos característicos de la arquitectura colonial.
Piffer, artista visual y arquitecta, toma como leitmotiv los azulejos que ambientaban patios y jardines de un edificio icónico del barrio de Belgrano, en Buenos Aires: la casa Larreta Anchorena. Esta antigua residencia es hoy el Museo de Arte Español Enrique Larreta. Fue construida en 1876 y remodelada en 1916 con estilo neocolonial andaluz. Alberga una importante colección de arte español de los siglos XVI al XX. Cuenta además con un jardín andaluz.
En cuanto al video que también forma parte de la instalación de Piffer, articula fragmentos de documentos de época que dan cuenta de las discusiones planteadas, en ámbitos estatales y privados, y en los medios de comunicación, acerca del destino de las poblaciones indígenas.
La obra Neocolonial II –en sintonía con el ideario del Museo Internacional de la Democracia—denuncia la persistencia del sustrato colonial al problematizar las conexiones entre el poder político y los proyectos empresariales en la colonización de frontera