El Museo de la democracia y la memoria histórica de la región

El Museo de la Democracia, ubicado en Rosario (provincia de Santa Fe), expone valiosos documentos, imágenes y objetos de su colección en función de promover los valores de libertad, justicia, democracia y respeto por los derechos humanos.
Se trata de un proyecto cultural concebido con el propósito de generar un espacio plural e inclusivo.
Cada una de sus diferentes salas puede ser vista como una oportunidad para la reflexión y el análisis de las características, prioridades y problemáticas de la democracia en la escena contemporánea.
En vínculo directo con la indagación en la memoria histórica de la ciudad y la región, el Museo dialoga con sucesos y representaciones del pasado y sus proyecciones en el presente.
El multifacético Alcides Greca (San Javier, 1889 – Rosario, 1956) fue escritor, periodista, abogado, político, profesor universitario y cineasta. En 1917 dirigió la película El último malón, invocando el pasado con herramientas y recursos del presente, en ese momento, del incipiente cine nacional. Entre el documental y la ficción, se anticipó a lo que sería el cine antropológico
La primera parte del filme muestra y describe la situación de miseria a la que fueron reducidos los mocovíes en el norte santafesino. La segunda parte reconstruye, en parte con sus protagonistas, el ataque al poblado de San Javier que los mocovíes realizaron en 1904 (el último malón al que alude el título).
El último malón aúna el documental y la acción histórica con una narración novelada o ficticia.
Pueblos originarios, región y memoria
De modo paralelo a su carrera literaria, docente y periodística, y de su quehacer político, Greca tuvo una pionera incursión en el cine.
En 1917 dirigió, a partir de un guion propio, la película El último malón, realizada en San Javier por la Greca Film Empresa Cinematográfica Argentina. Se trató del primer largometraje argentino filmado en 35 mm en el interior del país.
En el filme se recrea la última rebelión de pueblos originarios acaecida en territorio santafesino y se basa en los hechos sucedidos en abril de 1904.
Este fue un hito dentro de la historia provincial, que se vincula con la problemática del sometimiento de las comunidades indígenas y la expropiación de sus tierras.
El cacique mocoví Mariano López participó del filme junto a lugareños que ocuparon el rol de actores. El último malón se estrenó en abril de 1918 en Rosario y en julio de ese mismo año en Buenos Aires.
El filme fue, de algún modo, rescatado del olvido décadas después, en 1956, por Fernando Birri y la Escuela Documental de Santa Fe. En esa ocasión se exhibió una copia original de 35mm. proporcionada por la familia de Greca tras su fallecimiento.
En 1968, el Cineclub Rosario gestionó una reducción a 16 mm. Dado que la copia original en 35 mm se considera actualmente perdida, la versión que se conserva fue realizada a partir de dicha reducción, hoy resguardada por el Museo del Cine.
Greca, un intelectual integral
Además de abordar el cine, Greca desarrolló en varias publicaciones sus inquietudes sobre urbanismo, derecho y política. Entre sus obras literarias se destacan Viento norte (1927) y Pampa gringa (1936).
Fue diputado nacional por la provincia, en representación de la UNR, en dos períodos consecutivos: entre 1926 y 1930, y entre 1930 y 1934. No pudo concluir este último mandato debido al golpe de Estado del 6 de septiembre de 1930, que derrocó al presidente Hipólito Yrigoyen. En diciembre de 1933 fue detenido por razones políticas y trasladado a la Isla Martín García junto a otros militantes radicales.
Se desempeñó como convencional constituyente para la reforma de la Constitución santafesina de 1921. Docente en la Universidad del Litoral y partidario de la Reforma Universitaria, se desempeñó también como periodista de los diarios La Palabra, de Santa Fe, y La Capital, de Rosario, entre otros. En literatura, en las primeras décadas del siglo publicó su primer libro, Palabras de pelea (1909). Más tarde, Sinfonía del cielo (1910), una serie de himnos en prosa, y Lágrimas negras (1910). En 1915 se dieron a conocer Laureles del pantano y El Evangelio rebelde. Más adelante, en 1927, publicó Viento Norte, que obtuvo gran reconocimiento. En 1929 apareció La Torre de los Ingleses, con crónicas de viajes, y en 1932, Cuentos del Comité. Tras su encarcelamiento por motivos políticos, escribió Tras el alambrado de Martín García. En Chile, publicó La Pampa Gringa (1936) y, ya en Santa Fe, Tragedia espiritual de los argentinos que hoy tienen 20 años. Completan su obra títulos que abordan temáticas como Problemas del urbanismo en la República Argentina, El privilegio de los contratos públicos y Una nueva capital para la Nación Argentina, entre otros que refieren a problemáticas diversas.
El legado de Alcides Greca parte de su prolífico accionar como escritor, cineasta, estudioso y militante político.