“Historias que resisten”: el Museo Virtual que recorre la historia de Amnistía Internacional
Amnistía Internacional abrió un Museo Virtual llamado “Historias que Resisten”. Se trata de una experiencia inmersiva de 360º que permite recorrer 65 años de movilización, investigación y acción colectiva en defensa de los derechos humanos en todo el mundo.
¿Qué contiene el Museo Virtual?
Posee cinco salas temáticas donde se pueden apreciar más de cincuenta piezas históricas, tales como objetos emblemáticos del archivo internacional, campañas que han marcado generaciones, fotos, videos, premios y testimonios de personas que tuvieron el valor de actuar ante injusticias.
La directora regional para las Américas de Amnistía Internacional manifestó que la historia de la organización está hecha por personas que no quisieron permanecer indiferentes y que el museo permite reconocer su valentía y preservar la memoria de las luchas, recordando que cada acción puede contribuir a transformar una vida.
La iniciativa tiene como objetivo principal acercar la historia del movimiento a nuevas personas y, en particular, a jóvenes para inspirarlos a defender los derechos humanos. Historias que Resisten es un espacio de memoria, educación y participación al que puede acceder cualquier persona desde cualquier parte del mundo. El museo está disponible en tres idiomas: español, inglés y portugués.
Salas del Museo
En la página principal del museo encontramos una bienvenida y una breve descripción del contenido del mismo. Allí se describe que es un espacio interactivo que preserva las historias, los valores y las acciones que definieron el compromiso de la organización con la defensa de los derechos humanos en todo el mundo.
- Dentro del Hall interactivo, está la descripción del premio Nobel de la Paz recibido por Amnistía Internacional en 1977 por haber contribuido a afianzar la libertad, la justicia y la paz en el mundo. También está el premio de las Naciones Unidas de 1978 por los logros destacados en la esfera de derechos humanos, lo que significó un reconocimiento por parte de la comunidad internacional a quienes han contribuido a la defensa de la dignidad humana. Memoria Viva es el archivo que protege la historia de Amnistía Internacional. Son todas las piezas originales preservadas por el equipo de archivo. La medalla Roosevelt de plata recibida en 1984 representa un homenaje a las cuatro libertades que Franklin Roosevelt defendió: libertad de expresión, de culto, frente a la miseria y frente al miedo.
- La segunda sala contiene la historia de la organización. Se puede encontrar una breve descripción del fundador de Amnistía Internacional, Peter Benenson, quien no se quedó únicamente con la denuncia, sino que convirtió su sensación de impotencia en la necesidad de actuar. También muestra el artículo “Los presos olvidados” escrito por Peter, que describe la historia de dos estudiantes portugueses que fueron encarcelados por alzar un brindis por la libertad durante la dictadura de Salazar.
- La tercera sala es la de Embajadores de Conciencia, donde se reconoce a aquellas personas que han utilizado su voz y compromiso para defender la dignidad humana. Cada Embajador de Conciencia obtuvo este reconocimiento otorgado por la organización para distinguir tanto a personas como movimientos que han mostrado un liderazgo excepcional en la promoción de los derechos humanos, la justicia, la libertad y la igualdad.
- En la sala del Auditorio se pueden recorrer a través de un video los momentos que marcaron el nacimiento y crecimiento de Amnistía Internacional.
- La última sala se llama “Detrás del cambio” y contiene algunas frases de socios como Mario Fuentes y Elsa Rudolphy Romani. También se encuentra el agradecimiento de Bernardo Caal Xol, quien fue acompañado por Amnistía mientras estuvo preso, y el de Raif Badawi, quien manifiesta que Amnistía mantuvo su caso visible.
El Museo Virtual “Historias que Resisten” permite conocer parte de los 65 años de historia de Amnistía Internacional y las diferentes acciones que llevó adelante en defensa de los derechos humanos. La propuesta permite recordar que la defensa de los derechos humanos no es una tarea que deba ser llevada a cabo únicamente por las organizaciones internacionales, sino que necesita del compromiso y la participación de toda la sociedad. Acercar las historias a nuevas personas, especialmente a los jóvenes, permite mantener viva la memoria de quienes lucharon por la libertad, la igualdad y la dignidad humana. También invita a pensar qué podemos hacer en el presente frente a las injusticias que todavía existen.