LGBTIQ+: qué significa la sigla y por qué es importante entenderla

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Esta sigla aparece cada vez más en medios, redes sociales, espacios educativos y organismos públicos, pero eso no significa que todos sepan qué quiere decir.

LGBTIQ+ reúne distintas identidades, expresiones de género y orientaciones sexuales. Aunque muchas veces la vemos como una sola palabra, cada letra tiene su significado, incluso el “+”, que deja lugar para otras identidades que no aparecen nombradas.

Pero saber qué significa no alcanza con aprenderse una sigla. También hay que entender que no todas las personas viven su identidad, su género o su sexualidad de la misma manera.

¿Qué significa cada letra?

Cada una habla de algo diferente

Lesbiana: se refiere a personas que sienten atracción afectiva o erótica por mujeres. El lesbianismo puede entenderse como una orientación sexual, pero también como una identidad y una forma de pertenencia política y colectiva.

Gay: se utiliza para hablar de varones que sienten atracción afectiva o sexual por otros varones. La palabra viene del inglés y con el tiempo se incorporó al lenguaje utilizado para hablar de diversidad sexual.

Bisexual: son las personas que pueden sentir atracción emocional, romántica o sexual por personas de su mismo género o de otros géneros. 

Trans: es un término amplio que incluye distintas identidades, entre ellas las personas travestis, transexuales y transgéneros. Se usa para hablar de quienes no se identifican con el género que les fue asignado al nacer.

Intersexual: es una diversidad corporal. Son personas que nacen con características sexuales que no encajan completamente en las categorías que suelen considerarse exclusivamente masculinas o femeninas. La intersexualidad no determina la orientación sexual ni la identidad de género.

Queer: esta forma de identificarse que cuestiona las categorías tradicionales sobre género y sexualidad. Puede referirse a personas cuya identidad, expresión de género u orientación sexual no encaja en las definiciones más conocidas. Lo queer busca no quedar atado a categorías cerradas. 

¿Y binarie y no binarie?

Les no binaries son personas que no se identifican exclusivamente como mujeres o varones. Algunes pueden utilizar pronombres neutros (e), como “elle”, aunque esto depende de cada persona. No existe una sola manera de vivir o expresar una identidad no binaria. 

La sigla tampoco es algo fijo. Puede cambiar, sumar letras o usarse de distintas formas según la comunidad, el país o el momento histórico. Por eso, no siempre vamos a encontrar las mismas letras o el mismo orden.

¿Qué es ser “cis”?

Ahora también aparece esta palabra que todos escuchamos alguna vez: cis.

“Cis” o “cisgénero” se usa para describir a las personas cuya identidad de género coincide con el género que les fue asignado al nacer. Es decir, si a una persona se le asignó el sexo femenino cuando nació y se identifica como mujer, se la puede describir como cisgénero.

El prefijo “cis” significa “de este lado” y se usa como contraposición de “trans”, que significa “del otro lado” o “a través de”.

En los estudios sobre género y sexualidad empezó a usarse este término para nombrar también a las personas que no son trans. Antes, muchas veces se hablaba simplemente de “personas” y se dejaba la categoría “trans” para quienes se alejaban de esa supuesta norma.

La idea también puede relacionarse con lo que Judith Butler plantea sobre la performatividad de género. El género no es algo que simplemente somos para Butler, sino que es construido y reproducido con lo que repetimos todos los días: actos, gestos, comportamientos y normas.

Esto deja entender que las formas en las que expresamos nuestro género tampoco aparecen de la nada. Están atravesadas por las expectativas y normas de la sociedad en la que vivimos. 

Conocer la sigla no significa memorizar una lista. Algunas personas se identifican con una de estas categorías, otras con más de una y otras prefieren no usar ninguna.

También puede pasar que una persona cambie la manera en la que se nombra a lo largo de su vida.

Por eso, no hay que entender la sigla como una lista cerrada. Es una forma de visibilizar distintas identidades, orientaciones y experiencias que por mucho tiempo fueron ignoradas o directamente quedaron fuera de las formas más tradicionales de hablar sobre género y sexualidad.

Y conocer estos términos puede ayudar, simplemente, a hablar de estos temas con un poco más de claridad y respeto. Porque cuando hablamos de diversidad, también hablamos de algo muy básico: no existe una única forma de ser, de identificarse o de vivir la identidad.