Museo de la democracia: arte, crónica y compromiso

El respeto por los derechos humanos y el sostenimiento de su plena vigencia son centrales en los objetivos y en el accionar del Museo Internacional de la Democracia, con sede en Rosario, provincia de Santa Fe.
Con esa convicción, el organismo dialoga e interactúa con la realidad social y cultural de la ciudad y la región.
Entre los cronistas y artistas santafesinos más destacados del siglo XX figuran el escritor y periodista Mateo Booz y el cineasta Fernando Birri.
Miguel Ángel Correa, conocido como Mateo Booz, nació en Rosario en 1881 y falleció en Santa Fe en 1943. Fue un escritor y periodista cuya producción más destacada es el libro de relatos Santa Fe, mi país donde aparece Los inundados, sobre el cual el cineasta Fernando Birri (1925 – 2017) rodó en 1962 la célebre película.
Conciencia crítica y mirada de cronista
Mateo Booz editó –además de Santa Fe, mi país– novelas, poesía y piezas teatrales. Como periodista, se desempeñó en La República, el diario creado en Rosario en 1898 por Lisandro de la Torre en el que colaboró el dramaturgo uruguayo Florencio Sánchez.
Había iniciado su trabajo en el periodismo en el diario El Siglo. La revista Caras y Caretas dio a conocer uno de sus cuentos y a partir de esa publicación Florencio Sánchez le ofreció formar parte del equipo periodístico de La República.
En 1911, se estableció en la ciudad de Santa Fe donde trabajó en el diario Nueva Época. También ocupó diversos cargos en la función pública como la presidencia
del Consejo de Educación (1933-34) y la dirección del Archivo de los Tribunales y de la Biblioteca y del Archivo Histórico (1936).
En la capital provincial desarrolló la que sería su amplia y reconocida obra literaria. En 1919 dio a conocer las novelas La reparación y El agua de la cisterna. Entre otros de sus libros se encuentran La mariposa quemada, Aquella noche de Corpus y Gente del litoral.
Suele ser considerado no sólo uno de los narradores más reconocidos de la provincia sino uno de sus primeros escritores profesionales.
El cine como documento
En Santa Fe, mi país se incluye Los inundados, llevado al cine en 1962 por Fernando Birri a partir de su propio guion escrito en colaboración con Jorge A. Ferrando sobre el cuento de Booz. El filme es considerado uno de los clásicos del cine argentino.
Los inundados narra la historia de la familia Gaitán, que habita en un rancho ubicado en las cercanías del río Salado, en Santa Fe. La historia comienza cuando la crecida inunda el barrio y las familias deben abandonar sus viviendas para ser trasladadas a vagones ferroviarios en un predio cercano al centro de la ciudad.
Desde ese acontecimiento, la familia atraviesa una serie de peripecias hasta que regresa a su rancho para reconstruirlo junto a las demás familias inundadas, a modo de relato circular en el que se retorna al punto inicial y los problemas de fondo no son resueltos.
Además de la pintura social y el clima cultural que muestra, es central en el cuento de Mateo Booz (y también en los diálogos del filme) la riqueza lingüística. Birri fue docente y teórico del cine, figura importante en la organización y gestión del Instituto Nacional de Cinematografía de la Universidad Nacional del Litoral (UNL) creado en 1956 y de la Escuela Documental de Santa Fe.
El cineasta orientó su búsqueda creativa hacia el documental tanto en lo formal (bajo la influencia del neorrealismo italiano) como en lo temático, indagando en la situación de los sectores sociales más desprotegidos. Es considerado el padre del Nuevo Cine Latinoamericano.
Los principios de esta propuesta —basada en una visión crítica de la realidad inmediata— están plasmados en el Manifiesto de la Escuela Documental, elaborado por el propio Birri.
Allí se destaca la importancia del cine documental en los países periféricos como medio para contrarrestar las imágenes falsas de la sociedad difundidas por el cine comercial de la época.
Durante 2022 pudo verse en Rosario, en el museo Castagnino, una muestra dedicada al cineasta. Incluía veintitrés fotografías del argentino Roberto Graziano, reunidas bajo el título Birri, Roma y el Fantasma. Surgió de la iniciativa conjunta del museo y el Consulado General de Italia en la ciudad.
Los inundados fue la única película de ficción de la Escuela Documental sin abandonar el enfoque testimonial y crítico de la realidad. Incorporando la experiencia previa del cortometraje Tire dié (también de Birri y filmando en 1960), consiguió proyectarse en salas comerciales y llegar a un público más amplio.
El corto retrata la vida de niños de Santa Fe que pedían limosna (los diez centavos a los que alude el título, Tire dié) a los pasajeros del tren y es considerado una encuesta social filmada que denunciaba las profundas desigualdades sociales existentes.