Museo de la Democracia: identidad, arte y naturaleza

El Museo de la Democracia –integrante de la red FIHRM-LA y situado en Rosario– se inserta en el escenario cultural de la ciudad con la convicción de que todo museo es potencialmente un museo de derechos humanos, aunque su perfil específico sean la historia, las ciencias natrales o el arte.

Actualmente, el Museo Castagnino presenta Argentina, la impactante instalación del colectivo Mondongo. La muestra, que tuvo su estreno en el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires, inaugura una gira federal que llevará la obra a distintas regiones del país. Mondongo está integrado por los artistas Juliana Laffitte y Manuel Mendanha. Es reconocido internacionalmente y su producción se caracteriza por el uso de materiales no convencionales y una fuerte carga narrativa. 

Argentina fue concebida a partir de un viaje de los artistas a Entre Ríos y se presenta como una reflexión visual sobre el paisaje, el territorio y la identidad nacional, a través de una mirada estética alternativa.

La construcción de una identidad nacional desde el arte

La instalación está compuesta por 15 paneles de 3 x 2 metros cada uno, que conforman un paisaje de 45 metros lineales realizado íntegramente en plastilina, el material característico empleado por Mondongo. 

También se exhibe una pieza inédita en el país, Calavera 3, que es parte de la serie de doce calaveras realizadas por el dúo entre 2009 y 2013. Dialoga de forma directa con la obra principal, ya que en uno de los paneles que componen Argentina pueden verse las doce calaveras ocultas en el follaje. Estas imágenes, junto a otras que se revelan en el conjunto, amplían su universo simbólico.

En el Castagnino, el colectivo había presentado Manifestación como homenaje a Antonio Berni a 120 años de su nacimiento. La obra reinterpreta el famoso cuadro del artista rosarino con materiales, símbolos y lenguajes propios del universo creativo de Mondongo.

Celebración de la poesía 

Situado geográficamente en la parte más alta de la ciudad se yergue el Bosque de la Poesía. Los retoños de árboles nativos crecen con una placa poética hecha de mármol y ubicada a su lado. 

En la placa de cada poeta pueden leerse versos de su autoría. El espacio público se inauguró en el año 2021 en el marco del Festival Internacional de Poesía de Rosario (FIPR) y se encuentra en el Parque de la Arenera, ubicado en Avenida Francia y el río Paraná.

El Festival de Poesía es un evento cultural anual y uno de los más importantes de Sudamérica. Reúne a poetas de diversas partes del mundo para lecturas, talleres, debates y residencias, celebrándose en diferentes espacios culturales de la ciudad. 

En las actividades hay lecturas, además de música y performances poéticas. Los talleres y conferencias conforman espacios de formación y reflexión, en tanto la feria de editores agrupa a editoriales de poesía. Las residencias son programas formativos para jóvenes.

Arte y conciencia ambiental

La iniciativa del Bosque de la Poesía busca honrar a poetas de la ciudad y promover la conciencia ambiental, a modo de alerta sobre la deforestación y al daño a los recursos naturales de la región.

En la primera plantación fueron homenajeados, entre otros, Concepción Bertone, Celia Fontán, Nora Hall, Rubén Echagüe, Rafael Ielpi y Jorge Isaías.

Cada árbol plantado (de especies diferentes) tiene una placa de mármol en el suelo con un verso de cada autor o autora y la fecha de plantación. 

Estos Bosques de la Poesía se multiplican a lo largo del territorio nacional y fueron ideados por tres poetas: el salteño Leopoldo “Teuco” Castilla, el cordobés Aldo Parfeniuk y el chaqueño Pedro Solans.

Poesía y memoria

Uno de los poetas que forman parte del Bosque de la Poesía es Jorge Isaías (1946 – 2023), quien nació en Los Quirquinchos, Santa Fe, y residió en Rosario. Publicó más de 40 libros de poesía, narrativa y ensayo, varios de ellos traducidos al francés y al inglés. 

Algunas de las distinciones que recibió fueron el premio José Pedroni que otorga el Ministerio de Cultura de la Provincia y el Premio Internacional Dámaso Alonso de la Academia Hispanoamericana de Buenas Letras y la Fundación Andrés Bello. 

El Ministerio de Educación y Cultura provincial declaró de interés educativo su libro La persistencia del canto y la Cámara de Diputados de la Nación declaró su obra en prosa y poesía de interés cultural nacional.

Entre sus libros pueden mencionarse Crónica gringa, La memoria más antigua y Áspero cielo.  

La crítica ha señalado que Isaías propone en sus trabajos un recorrido que nace en sus recuerdos de infancia y luego avanza hacia una adolescencia que oscila entre la llanura y la vida en la ciudad, proyectando la memoria personal hacia el registro de la memoria de una comunidad y una época.

Guillermo Whpei