Museo de la Democracia: muestras y vínculos culturales

El Museo Internacional de la Democracia –ubicado en Rosario, Argentina, y miembro de la red FIHRM-LA– constituye un espacio interactivo y convocante para debatir con la ciudadanía los desafíos que presenta la democracia en la escena contemporánea.
En el marco del tricentenario de la ciudad donde se sitúa, el Museo dialoga con otros actores del ámbito cultural a través de sus muestras, exhibiciones y talleres.
Entre los objetos que forman parte de su patrimonio y forman parte de las exhibiciones permanentes pueden mencionarse dos de carácter histórico.
Por un lado, una colección de monedas acuñadas y de uso en Argentina desde tiempos de la Colonia y hasta finales del siglo XIX. Perteneció a las familias Montes de Oca y Ezcurra.
El conjunto posee piezas destacadas. Entre ellas figuran una de las monedas acuñadas en Potosí en el año 1813 y también las primeras que acuñó el Banco Nacional en 1823.
Se suman otros ejemplares, una con el busto de Juan Manuel de Rosas y otras fechadas después de Caseros. En esta batalla de 1852, el ejército de la Confederación Argentina al mando de Juan Manuel de Rosas fue derrotado por el Ejército Grande, liderado por Justo José de Urquiza. Estas monedas –de 1853 en adelante– llevan la inscripción: Confederación Argentina.
Otro de los objetos de significativo valor histórico es la Declaración de la independencia. El documento que forma parte de la colección fue impreso días después del 9 de julio de 1816 por la imprenta de M. J. Gandarillas, en Buenos Aires, en lenguas castellana, quechua y aymará.
Además de la exhibición de objetos, entre las actividades creativas abiertas al público y realizadas en el Museo se destacan los talleres coordinados por la artista visual rosarina María Blanco, especializada en arte textil.
Se orientaron hacia la práctica de distintos tipos de puntos de bordado y otras ideas para ser incorporadas a un objeto artístico.
El arte y la intervención política y cultural
Una iconografía que circula en estas fechas en la ciudad sede del Museo es la famosa obra La Navidad de Juanito Laguna (1961), del gran artista rosarino Antonio Berni (1905 – 1981).
Es parte de su famosa serie sobre Juanito Laguna. Este personaje –que sería recurrente en la obra de Berni– fue desarrollado a fines de los años 50 en un complejo contexto nacional e internacional que empujó al artista a la composición de nuevas imágenes.
En sus obras de madurez, el artista se abocó al realismo crítico y, a partir de 1958, incorporó entre sus técnicas el collage y el ensamblado.
Berni concibe a Juanito como el arquetipo de un chico pobre lleno de vida y esperanzas. Tiempo después creó el personaje de Ramona Montiel, en sintonía con Juanito. Ambos son emblemáticos representantes de los seres marginados por la sociedad.
El arte y la literatura pueden ser herramientas de intervención política y cultural sin renunciar al rigor estético.
La literatura y la indagación en la realidad
En la literatura de Rosario se recorta nítidamente la figura de Alma Maritano (1937 – 2015) –de cuya muerte se cumple este año una década– como una creadora versátil y, a la vez, maestra de escritores.
Nacida en San Genaro en 1937, Maritano construyó una carrera literaria sólida y diversa.
Fue ampliamente conocida por lectores niños y jóvenes a través de obras como El visitante, auténtico clásico de la literatura juvenil de la década del 80 que marcó las lecturas de la generación post dictadura.
Entre sus novelas juveniles también figuran Vaqueros y trenzas, En el sur, Cruzar la calle y Pretextos para un crimen. Los personajes de estas obras son recurrentes ya que fueron creciendo a lo largo de las historias, que pueden leerse a modo de saga.
También fue compiladora de la selección Teatro para adolescentes, que reúne piezas de autores argentinos contemporáneos.
Entre su producción figuran, además, obras teatrales como Los platos sucios, Una sola semilla y El fantasma del tranvía.
Egresada de la Facultad de Filosofía y Letras, en la década del 60 la autora comenzó a desempeñarse como docente.
En 2011, fue declarada Escritora Distinguida por el Concejo Municipal de Rosario. Se reconocieron el valor literario de su obra y su labor como coordinadora de talleres literarios, a los que asistieron varias generaciones de escritores de la ciudad y la región.
Uno de sus trabajos más reconocidos dentro de la literatura para adultos, que también abordó, fue Las bufonas.
El texto está basado en la vida de Sandra Cabrera, joven que fuera dirigente del gremio que agrupa a las trabajadoras sexuales (AMMAR).
Se trata de la denuncia, a través de la novela, de este caso real ocurrido en Rosario: el homicidio de Sandra Cabrera en el año 2004. Constituye una obra de fuerte peso testimonial.