Museo de la Democracia y formas contemporáneas de esclavitud

El Museo Internacional de la Democracia –con sede en Rosario, provincia de Santa Fe, y miembro de FIHRM-LA– muestra en sus salas principales documentos, objetos e imágenes de temáticas centrales como la esclavitud, la última dictadura en Argentina, los migrantes y la democracia y los derechos humanos.

Parte del concepto de que no hay democracia sin vigencia y respeto por los derechos que la Declaración Universal garantiza a todos los ciudadanos.

En cuanto a la dictadura en Argentina (1976 – 1983), se define como la contracara de la democracia porque suprime todos los derechos que esta nos garantiza. El Museo la recuerda como ejercicio de memoria histórica, para tomar conciencia y no repetirla.

En la sala de Migrantes y Fronteras se señala que los seres humanos están en movimiento, cambian de lugar de residencia, cruzan fronteras. Motivados por eventos catastróficos, buscan refugio y nuevas alternativas para sus vidas amenazadas. De esto da cuenta la exhibición.

Otra de las salas está dedicada a la esclavitud y se basa en la idea de que la esclavitud no terminó sino que cambió sus formas. La esclavitud contemporánea es tal vez menos visible, pero tan cruel, injustificable y degradante como siempre.

Al respecto, un ejemplo de investigación y compromiso es la obra La Forestal, del autor santafesino Gastón Gori, pionera en cuanto al modo de indagar, problematizar y exponer temáticas complejas.

Influyó en La Patagonia rebelde, de Osvaldo Bayer, y resultó una pieza decisiva para entender la historia del país.

La Forestal en la memoria del siglo XX

Gastón Gori (seudónimo de Pedro Marangoni, 1915 – 2004) es uno de los escritores más representativos de la provincia de Santa Fe.

También fue jurista, defensor de los derechos gremiales de los escritores, maestro, académico, en definitiva, un intelectual integral, generador no sólo de una sólida obra personal (literaria e historiográfica) sino de proyectos comunitarios.

En 1968, presidió la delegación argentina en la Conferencia Hemisférica por la paz en Vietnam que se realizó en Montreal, Canadá. En 1999 fue nominado al premio Príncipe de Asturias.

Gori analizó especialmente a la empresa inglesa La Forestal y su explotación maderera en los obrajes. Algunas de sus obras son, justamente, La Forestal (1965), además de La pampa sin gaucho, La muerte de Antonini, El pan nuestro y El desierto tiene dueño

En otros de sus libros realiza investigaciones sobre la entrega de campos a hacendados y agricultores y sus consecuencias en el orden político y social en la Argentina.

También analiza rigurosamente y lejos de cualquier idealización el trato que se dio a los inmigrantes en las colonias agrícolas.

La historia y sus consecuencias

Durante la primera mitad del siglo XX y a fines del siglo anterior, la compañía inglesa La Forestal explotó los bosques de quebracho del norte santafesino.

En las últimas décadas del XIX, el gobierno de la provincia debió afrontar una deuda contraída años antes con la firma inglesa Cristóbal de Murrieta y Compañía. Por ese motivo, se saldó la deuda con casi dos millones de hectáreas en el norte de la provincia, lo que implicó la transferencia a manos extranjeras de una de las mayores reservas de tanino del mundo.

En este contexto se fundó La Forestal, una compañía de capitales ingleses dedicada a la explotación sistemática del quebracho colorado. La empresa se convirtió en la primera productora de tanino a nivel mundial y llegó a fundar cerca de 40 pueblos, con puertos, aproximadamente 400 kilómetros de vías férreas propias y alrededor de 30 fábricas.

Se estima que La Forestal llegó a emplear a más de 20.000 trabajadores, incluyendo obrajeros, personal administrativo, operarios de fábrica, ferroviarios y trabajadores marítimos.

El pago se realizaba, en general, a través de vales, y los alimentos sólo se podían obtener en los mismos almacenes de La Forestal; el comercio o ingreso de otras mercaderías estaba prohibido en toda la región.

En pocos años, la compañía llegó a dominar la industria del quebracho, absorbiendo a sus competidores y controlando tanto la producción como la distribución a nivel nacional e internacional.

Los capitales ingleses convirtieron la extracción de tanino en la actividad económica exclusiva de la región, transformando profundamente la vida de los pueblos forestales y la fisonomía del paisaje natural.

Según los registros recopilados por Gori en su libro, a pesar de la enorme fortuna generada por la compañía, en 1916 solo pagó 300.000 pesos en impuestos a la provincia, mientras que transfirió casi 9.000 millones al Imperio Británico.

A comienzos de la década de 1910, los trabajadores empezaron a organizarse para exigir mejoras en sus condiciones laborales y de vida, enfrentando jornadas de 12 horas y precarias condiciones de salud, higiene y vivienda.

En respuesta, la empresa constituyó una fuerza represiva y, en diciembre de 1920, cerró varias instalaciones, despidió a numerosos obreros y dejó a muchos pueblos al borde de la miseria.

Guillermo Whpei