Museo para la Democracia: El arte, la arquitectura y la memoria colectiva
El Centro Cultural Lola Mora es un proyecto arquitectónico diseñado por el famoso arquitecto tucumano César Pelli (1926 – 2019). Ubicado en San Salvador de Jujuy, está dedicado a resguardar seis esculturas monumentales originales de Lola Mora. Se ubica en el barrio Alto La Viña, sobre un predio de 5000 metros cuadrados. Su estructura principal tiene forma de cincel como homenaje a la escultora y cuenta con una pasarela vidriada flotante donde se exhiben las obras y un mirador con vista panorámica a la ciudad. Alberga el patrimonio escultórico de Lola Mora e incluye obras como El Progreso, La Justicia, La Libertad y La Paz, conformando un espacio que funde el arte contemporáneo con la naturaleza.
César Pelli se recibió de arquitecto en la Universidad Nacional de Tucumán en 1950. Obtuvo un Master en Arquitectura en la Universidad de Illinois también en la década del 50. Se radicó en Estados Unidos, donde fundó su estudio en los años 70 y fue Decano de la Facultad de Arquitectura de la Universidad de Yale. Siguió trabajando en su país de origen, tal el caso del Centro Cultural Lola Mora en la capital jujeña. Sus obras arquitectónicas se destacan en general por la elegancia y sobriedad de las líneas y por la combinación de cristal, piedra o metal en las construcciones. Sin preconcepciones formales, entiende que las cualidades estéticas de los edificios deben provenir de su ubicación, su tecnología de construcción y su propósito. Tiene obra construida en diversas ciudades del mundo. Entre sus principales trabajos se encuentran el Museo Nacional de Arte Contemporáneo (Osaka), Segerstrom Concert Hall and Samueli Theater (California), Torre de Cristal (Madrid), Torre Repsol-YPF y Torre Bank Boston (Buenos Aires). Su obra más difundida son las Torres Petronas en Kuala Lumpur, Malasia.
Entre otras distinciones recibidas figuran el Premio Obras CEMEX de México (2006), Doctor en Artes de la Universidad de Yale (2008) y Premio Lynn S. Beedle a la Trayectoria (2008). En Argentina obtuvo en varias oportunidades –en arquitectura, artes visuales y trayectoria– el Premio Konex.
El legado de Lola Mora
Lola Mora (1866 – 1936) fue pionera del arte monumental en Argentina; sus obras transformaron espacios emblemáticos como ocurrió, por ejemplo, con la Fuente de Las Nereidas, en la Costanera Sur de la ciudad de Buenos Aires, o los bajorrelieves históricos en el patio de la Casa Histórica de Tucumán, entre otras. Nació en la provincia de Tucumán bajo el nombre de Dolores Candelaria Mora Vega. Es considerada la primera escultora argentina y una de las artistas más influyentes de su época. En reconocimiento a su legado, se instituyó el Día Nacional del Escultor y las Artes Plásticas en la fecha de su natalicio. En su juventud tomó clases de dibujo, pintura y retrato con el maestro italiano Santiago Falcucci, a partir de técnicas del neoclasicismo y el romanticismo. Retrató a personalidades de la sociedad de su tiempo y se consolidó como artista trabajando por encargo. En 1894 presentó una colección de retratos de gobernadores tucumanos que obtuvo gran reconocimiento, por lo cual solicitó y obtuvo una beca para perfeccionarse en Roma. En la capital italiana, estudió con Francesco Paolo Michetti y el escultor Giulio Monteverde. Su obra fue reconocida con una medalla de oro en la Exposición Mundial de París.
De regreso a Argentina, en 1903 se inauguró la Fuente Monumental de las Nereidas que representa el nacimiento de la diosa Venus, asistida y sostenida por dos criaturas que dan nombre a la obra. Estas ninfas del océano, hijas del dios del mar, representan en la mitología griega la belleza y también la compasión por los navegantes. La fuente se completa con tres tritones montados en caballos que emergen del agua. Desde 1918 se encuentra en una de las entradas de la Reserva Ecológica de Buenos Aires, en la Costanera Sur. En 1997 fue declarada Bien de Interés Histórico.
En Rosario, un importante conjunto de sus obras escultóricas se exhibe en el Pasaje Juramento, espacio cívico ubicado en las cercanías del Monumento a la Bandera. Las esculturas fueron creadas a principios del siglo XX para el Monumento pero sufrieron décadas de polémicas y traslados hasta ser emplazadas de forma definitiva en su ubicación actual. Lola Mora es un ícono fundamental para las artistas mujeres en Argentina y Latinoamérica. Como la primera escultora del país, desafió
los estereotipos de género de su época al insertarse en un ámbito históricamente masculino, abriendo el camino para futuras generaciones de creadoras y luchando por la autonomía femenina en la cultura. Su legado de resistencia e inspiración tiene que ver con la ruptura de barreras y con el desafío a la censura: muchas de sus obras fueron censuradas por mostrar desnudos. Hoy son un emblema de resistencia artística.