Museo para la Democracia: La preservación del patrimonio natural

El Museo Internacional para la Democracia es un proyecto cultural concebido con el objetivo de generar un espacio plural e inclusivo desde donde promover los valores de libertad, justicia y respeto por los derechos humanos. Sus vínculos se hacen extensivos a otros organismos afines y a museos de historia, arte, ciencias naturales.
Dedicado a este último campo, en la ciudad de Rosario se encuentra el Museo Provincial de Ciencias Naturales Dr. Ángel Gallardo, que nació en 1945 y debe su nombre al naturalista y hombre de ciencia argentino. El incremento de su patrimonio inicial se debió a la obra del profesor Pascual Maciá, organizador y luego director del organismo, que incluía biblioteca, laboratorio, taller de taxidermia y departamento de didáctica.
Tras un incendio que lo destruyó casi en su totalidad, volvió a inaugurarse, renovado, a mediados de 2006, dando inicio a una nueva etapa. Actualmente cuenta con dos pisos y dos entrepisos que escalonan la construcción.
La propuesta está planteada como una experiencia cultural en la que se integran juego, aprendizaje y socialización, poniendo de relieve los ejes de lo participativo, lo crítico, lo accesible y lo inclusivo. La institución promueve la interacción y la información compartida, lo que se expresa en los dispositivos de las muestras.
Derecho a un medioambiente sano
La calidad de vida depende también de un entorno ecológico estable. En la actualidad, se reconoce el derecho a un ambiente sano, lo que está contemplado tanto en constituciones nacionales (como es el caso de la argentina) como en organismos internacionales. La ONU reconoció el derecho a un medio ambiente seguro, limpio y sostenible, obligando a los Estados a respetarlo, protegerlo y hacerlo efectivo.
La protección del medio ambiente es una responsabilidad compartida e ineludible. Es una forma de garantizar derechos presentes y futuros ya que, sin sustentabilidad ambiental, los derechos humanos no pueden sostenerse en el tiempo. Ambos conceptos apuntan, de manera conjunta, al desarrollo sostenible con dignidad humana.
Preservación del patrimonio natural
En la Universidad Nacional de Rosario (Facultad de Ciencias Veterinarias) funciona la Cátedra Libre de Fauna Silvestre, pionera en el país en la preservación de la fauna autóctona.
Creada en 1999, se enfoca en la conservación y estudio de especies nativas, y la lucha contra el tráfico ilegal de fauna. Ha puesto en funcionamiento una campaña para desmascotizar a la fauna silvestre.
Realiza seminarios, muestras fotográficas, recorridos por el Área Natural Protegida Florindo Donati, cursos de observación de aves, charlas en escuelas y actividades de divulgación, siempre en pos de la educación ambiental. Fue declarada de interés educativo por la Cámara de Diputados de la Nación y de la provincia de Santa Fe.
Aborda la problemática en torno a la conservación del patrimonio natural y cultural, y se encuentra abierta a la comunidad en general con el objetivo de generar conciencia sobre la importancia de la problemática.
Argentina es un lugar privilegiado para la observación de aves porque tiene mil cien especies de las diez mil que se conocen a nivel mundial. Además, Santa Fe cuenta con más de cuatrocientas especies.
Con espíritu conservacionista, se formó un Grupo de Observadores de Aves – Refugio de Horneros. A lo largo del tiempo se ha estudiado la avifauna y, en los últimos años, se sumaron los reptiles, más específicamente las tortugas tanto marinas como dulceacuícolas.
La Cátedra colabora con la ONG uruguaya Karumbé para el estudio, conservación y rehabilitación de tortugas verdes Karumbé. Esta organización está dedicada a la investigación de las tortugas marinas y sus hábitats, y es la única que existe en Uruguay que trabaja con esa especie.
Biodiversidad y cuidado de la naturaleza
En Buenos Aires, en el año 2018, un grupo multidisciplinario se organizó alrededor de la experiencia de la observación de aves, impulsado por el espíritu de movilización de la época. A partir del interés por el cuidado de la naturaleza y la preservación de la biodiversidad, se fundó La Colectiva de Observadoras de Aves Feminista (COAF). Realiza avistajes mensuales en áreas como la Reserva Ecológica de la Costanera Sur (RECUCN) y la Reserva Ecológica Vicente López. El objetivo central es alcanzar un entendimiento más abarcativo de los ambientes y sus ecosistemas, intercambiando aprendizajes y construyendo conocimiento de manera colectiva.
Este grupo autogestivo combina la observación de aves nativas con el activismo feminista y ecofeminista. Desde 2019, organiza salidas seguras y gratuitas para mujeres y disidencias en espacios naturales, promoviendo la libertad y nuevas formas de vínculo entre humanos y no humanos.
Se piensa en un concepto amplio de ambiente desde una perspectiva de género que permita reflexionar sobre el modo de vinculación con la naturaleza y cómo esos modos afectan la biodiversidad. Vincula la observación de la naturaleza con la lucha feminista, explorando las implicancias emocionales y territoriales de la protección ambiental.