Museo para la Democracia: Mujeres y memoria histórica

En la colección permanente exhibida en el Museo para la Democracia con sede en Rosario, se encuentra la urna destinada al voto femenino. Evoca la histórica jornada del 9 de septiembre de 1947, cuando una multitud de mujeres se agolpó en las inmediaciones del Congreso de la Nación para exigir a los legisladores la aprobación de la ley de sufragio femenino.
El 11 de noviembre de 1951 las mujeres pudieron acudir por primera vez masivamente a ejercer su derecho democrático y, de ese modo, ampliar la representación democrática igualitaria, además de marcar un hito en la igualdad de género. La urna que se encuentra en el museo es una de las utilizadas en esa ocasión.
La promulgación de la Ley 13.010 del voto femenino en Argentina, el 23 de septiembre de 1947, tuvo decisiva importancia en el proceso de participación política de las mujeres en la vida pública. Permitió que las mujeres mayores de 18 años puedan votar y ser elegidas. Fue la concreción de una historia de lucha de diversos movimientos políticos y sociales. En Argentina, Eva Duarte de Perón fue la impulsora fundamental del sufragio femenino, logrando la promulgación de la ley.
Los cambios sociales, económicos y el nuevo lugar de la mujer dieron en la década del 40 y 50 un giro importante a la vestimenta femenina. También se exhibe en el Museo vestimenta original de Evita. Como Primera Dama asumió un rol importante en la presidencia de Juan Domingo Perón, trabajando por los derechos de los más necesitados.
Una de las biografías más reconocidas sobre Eva Perón fue escrita en 1984 por Libertad Demitrópulos. En el libro, la autora reflexiona sobre su vida e indaga sobre el poder, a modo de biografía novelada donde construye un entramado entre los documentos de la vida política y la ficción. La escritora conoció a Evita trabajando en el hogar escuela que llevaba su nombre.
Memoria y literatura
Libertad Demitrópulos fue también autora de Río de las congojas. La novela, publicada en 1981, está ligada al litoral por su argumento ya que narra la historia de María Muratore, amante de Juan de Garay que viaja con él por el Paraná en la expedición que refundará Buenos Aires
Esta obra representa un hito en la literatura argentina del siglo XX y su autora es leída como una escritora de culto. Fue considerada durante años un clásico secreto pero en los últimos tiempos se inició un camino de reconocimiento público tanto de la obra como de su creadora.
Demitrópulos nació en el departamento jujeño de Ledesma en 1922 y murió en Buenos Aires en 1998. A los 18 años comenzó a trabajar como maestra de escuelas en Jujuy hasta que, en 1940, viajó a Buenos Aires para estudiar la carrera de Letras. El 1951 se casó con el poeta Joaquín Giannuzzi. En 1978 publicó la novela La flor de hierro y, tres años más tarde, Río de las congojas, que recibió el Premio Boris Vian en 1997, un año después de la primera reedición y un año antes del fallecimiento de la autora.
Entre sus publicaciones también se destacan el libro de poemas de 1951 Muerte, animal y perfume, y las novelas Sabotaje del álbum familiar (1984) y Un piano en Bahía Desolación (1994).
Homenaje y legado
Río de las congojas es considerada junto a otras novelas argentinas como Zama, de Antonio Di Benedetto, y El entenado, de Juan José Saer, las grandes obras que reconstruyen literariamente la conquista española del Río de la Plata.
En el libro de Demitrópulos, la heroína es la huérfana María Muratore, mestiza, casada bajo protesta con Blas Acuña y amante de Juan de Garay, que viaja con la expedición que va a refundar Buenos Aires. En ese itinerario, se disfraza de hombre para luchar en la guerra y vive numerosas aventuras, que también incluyen el amor. Narra una versión de la conquista desde la voz de los despojados.
En el año 2022 se cumplió el centenario del nacimiento de la autora y por ese motivo se realizaron variadas actividades en distintos centros culturales. Hubo lecturas, mesas de crítica y debate, exposiciones documentales y la presentación de un libro inédito. Uno de los paneles llevó el título Leyendo Río de las congojas y estuvo integrado por los escritores Dolores Reyes, Matilde Sánchez, Ariel Schettini y Nora Domínguez.
Se presentó, además, La ventana de Libertad, con la participación de la investigadora Herminia Terrón y las escritoras Florencia Abbate y Silvia Hopenhayn. Entre 1995 y 1998, Demitrópulos tuvo a su cargo una página del suplemento cultural La Ventana, del diario jujeño Pregón. Allí recomendaba actividades culturales, libros y autores. El libro de la investigadora jujeña Terrón recupera esos artículos, plenos de apuntes de lecturas, que hasta estos últimos años era un material prácticamente desconocido.