Museos y memoria

El Museo de Arte Contemporáneo de Rosario (macro) prestó recientemente obras de su colección al Museo de la Memoria –miembro de FIHRM-la– para la muestra Destellos de León Ferrari con motivo de la conmemoración de los 50 años del último golpe de Estado. A la vez, en su sede se presentó Memorias futuras, que reflexiona sobre la democracia a través de la obra de artistas actuales y jóvenes, explorando cómo se construyen las memorias sociales. También, entre las exhibiciones actuales y recientes, el 78° Salón Nacional de Rosario incluye obras premiadas que se incorporan a la colección del museo, dando cuenta de problemáticas sociales contemporáneas.
Siempre en relación con la memoria histórica, en el Museo de la ciudad, miembro de FIHRM-la, se lleva a cabo la muestra Orígenes, que se enmarca en la celebración de los 300 años de Rosario. La exhibición propone una interpretación comprometida de la historia local, a la vez que concibe a la urbe como una polifonía de voces, perspectivas y puntos de vista. Es producción del equipo del museo y contó con el asesoramiento de profesionales en historia. La reconstrucción presenta distintos hechos políticos y culturales acontecidos en Rosario a lo largo de los años, desde el fundacional Pago de los Arroyos hasta la Rosario del segundo centenario, pasando por hitos como la creación de la bandera y la declaración de ciudad. La muestra fue pensada como una experiencia narrativa multisensorial. Conjuga el mundo de lo analógico con la cultura digital y combina una diversa selección de objetos de la colección patrimonial con imágenes en movimiento, paisajes sonoros e instalaciones interactivas.
El Museo Internacional para la Democracia dialoga con otros museos y organismos afines de su entorno social y cultural.
Patrimonio y memoria
El Espacio Cultural Universitario constituye uno de los motores del movimiento cultural de la ciudad. La construcción donde funciona, de gran valor patrimonial, data de 1911 y era la casa central del Banco Nación en la ciudad hasta principios de la década del 80, cuando fue construida la nueva sede. En el año 2010 se acordó el traspaso del inmueble a la UNR, en comodato, para que funcione como centro cultural. Se lo reacondicionó a través de la reparación de los vitrales originales, colocación de luces y de paneles móviles para la realización de muestras, etc. El espacio está abierto a distintos campos del arte y el mundo del pensamiento, en el centro histórico de la ciudad.
El edificio fue conocido popularmente como “La Catedral” o “La Capilla”, sugiriendo una imitación de las iglesias católicas tradicionales. Está integrado por tres naves: una central de doble altura, dos laterales y una transversal que oficia de crucero. La nave central se completa con una gran bóveda. La simetría y las proporciones replican la estructura externa. Hacia el fondo, el complejo de pupitres ocupa el centro de “la rotonda” bajo la linterna central, sobre las viejas cajas de seguridad del sótano. La iluminación que ingresa por la fachada y el casetonado se completa con la luz que se filtra por las amplias escaleras posteriores. Su arquitectura lo jerarquiza como un espacio que permite la realización de las actividades más variadas como conferencias, jornadas, eventos musicales y exposiciones el arte. A través de una mirada educativa, la programación plantea actividades que priorizan la participación de escuelas y estudiantes en las diferentes disciplinas que se desarrollan. Para ello están disponibles guías culturales, con apoyos pedagógicos y de producción escolar, a través de quienes se organizan conciertos didácticos, talleres de sensibilización con instrumentos musicales; también, talleres de dibujo, pintura y de introducción a la investigación arqueológica, entre otros.
El trabajo que se propone la Universidad Nacional de Rosario – UNR desde el ECU tiene como objetivo la posibilidad de que toda la comunidad participe de las actividades culturales, entendiendo que el desarrollo de las capacidades creativas –a través de la realización o el disfrute y la comprensión de las diferentes expresiones artísticas– favorece también el desarrollo de las facultades humanas y sociales.
Diálogo con Latinoamérica
Con la participación de casi cincuenta galerías de distintas ciudades de América y Europa, Pinta Lima celebra en este mes de abril en la capital peruana su décimo tercera edición. Reunirá a galerías, artistas, curadores y coleccionistas. Se debatirá sobre la circulación del arte contemporáneo y el rol de las instituciones. A partir de la diversidad geográfica y de la identidad regional, se entablará un diálogo con las escenas globales. Se abordarán temas vinculados con los saberes situados y la memoria.
A lo largo de los años, en esta feria de arte contemporáneo se ha destacado la participación de artistas latinoamericanos con obras en pintura, muralismo, instalación, video y otras disciplinas. Entre los maestros clásicos argentinos han figurado, entre otros, Emilio Pettoruti, Benito Quinquela Martín y el rosarino Antonio Berni.